Todas esas personas, con las que hablamos un minuto, un rato, te cruzas con ella, conectais, sin tener por medio una atracción sexual, si no simplemente una curiosidad o extraña gana de compartir una conversación, un pensamiento.
En el metro, en un parque, en el autobús, en la cola del supermercado...
Unas palabras que pueden dar un vuelco a tu vida...
Quizás nunca volvamos a ver a nuestros amarillos, pero no importa con esos instantes fue suficiente, si los vuelves a ver, sera como si los conocieras de toda la vida.

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